Por José G. Martínez Fernández.
Hace muchos meses, quizás más de un año, que nosotros solemos enviarle muchas de las notas que publicamos en nuestro blog BIENES NACIONALES MAFIOSO a una denominada COMISIÓN DERECHOS HUMANOS.
Lo singular es que, siendo estas denuncias, el reflejo de la injusticia vivida por quien escribe a manos del último gobierno de la Concertación, ya que pasaron a llevarle sus DERECHOS al "saneársele" dos casas básicas, esta Comisión JAMÁS ha dicho una palabra.
¡JAMÁS HA RESPONDIDO NUESTRAS DENUNCIAS! Y JAMÁS es NINGUNA VEZ.
¿Es acaso porque ya no milito en ningún partido de izquierda?
La COMISIÓN DERECHOS HUMANOS: ¿Está destinada sólo a defender a algunos?
¿O es que un robo perpetrado por el Estado no es un DELITO, más aún cuando ese DELITO se basa en un Decreto Ley de Pinochet, el criminal más grande de nuestra historia?
¿Qué dicen los señores de la COMISIÓN DERECHOS HUMANOS?
lunes, 4 de julio de 2011
viernes, 17 de junio de 2011
WILLIAM BLAKE POETA PINTOR MISTICO Y VISIONARIO
Por VÍCTOR MANUEL GUZMÁN
Sin lugar a dudas, el británico William Blake ha pasado a la historia como uno de los artistas más excepcionales y singulares de los últimos siglos. Blake fue uno de esos personajes adelantados a su tiempo, incomprendidos y despreciados por la mayoría de sus contemporáneos, a pesar de la indudable calidad artística de sus poemas y grabados. Fue considerado un personaje excéntrico, y no tuvo la oportunidad de disfrutar del éxito y el reconocimiento de su arte, lo que le llevó siempre a vivir en el umbral de la pobreza.
Blake constituye un magnífico ejemplo de cómo las creencias esotéricas suponen, en ocasiones, una influencia determinante en la creación artística de un genio. En este sentido, el brillante artista británico encarna lo que podríamos llamar el prototipo de «artista-mago», pues no en vano sus visiones sobrenaturales, sus peculiares creencias religiosas y su interés por la mitología y el ocultismo, posibilitaron que hoy podamos disfrutar de algunas de las obras más hermosas, sugerentes e inquietantes de toda la historia del arte.
Un niño tocado por lo sobrenatural
Nació en 1757, siendo el segundo de cinco hijos, aunque su hermano mayor falleció cuando él era aún muy niño. El pequeño Blake creció en una familia de clase media, y ya desde sus primeros años de vida se vio influido por creencias un tanto singulares. Su madre, Catherine Wright, había estado casada anteriormente, y tanto ella como su primer marido habían profesado la fe de la Moravian Church (Iglesia o Hermandad de Moravia), una secta cristiana que tenía sus raíces en las doctrinas religiosas de Jan Hus, un sacerdote del siglo XIV, auténtico precursor del protestantismo, que reivindicaba un retorno al cristianismo primitivo y que criticó duramente a la Iglesia romana, lo que provocó su condena y ejecución en la hoguera por hereje. Cuando el primer marido de su madre falleció, ella abandonó la Iglesia de Moravia, pero indudablemente la pertenencia temporal a dicha secta tuvo que dejar su huella de alguna manera.
De hecho, cuando ya estaba casada con James Blake, el padre de William, ambos se integraron en otro grupo religioso minoritario, una secta conocida como los Dissenters (Disidentes), que rechazaba la autoridad de la Iglesia anglicana. Estas particulares creencias de sus progenitores debieron marcar, sin duda, los primeros años de la vida de Blake, continuamente en contacto con las Sagradas Escrituras y con una visión particular de las mismas.
Tampoco tardaron mucho en hacer acto de presencia las visiones sobrenaturales que le acompañarían el resto de su vida y que tanto influirían en su producción artística. Según sus biógrafos, la primera de estas visiones se produjo cuando William tenía sólo ocho o nueve años. Mientras paseaba por Peckham Rye, el futuro artista vio ante sus ojos «un árbol repleto de ángeles, con cada una de sus ramas adornada por hermosos destellos como estrellas». El pequeño corrió a casa para contarlo, creyendo que sus padres se alegrarían de que su hijo hubiera sido bendecido con un don semejante, pero su padre no lo vio así, y a punto estuvo de propinarle una paliza si no hubiera sido por la intervención de su madre.
Pero a pesar de este pequeño incidente y de las profundas convicciones religiosas de sus progenitores, éstos poseían un carácter liberal. Así, al ver las extraordinarias y precoces aptitudes artísticas de su hijo, le ayudaron y alentaron para que siguiera desarrollándolas. Tampoco en este sentido fue Blake un niño normal. En lugar de acudir a la escuela como el resto de los niños de su edad, sus padres decidieron que lo mejor para él era que recibiera la educación en su casa, con su madre, teniendo en cuenta su «peculiar» personalidad. A pesar de esta falta de formación convencional, Blake tenía grandes inquietudes intelectuales y unas enormes ansias de aprender. De hecho, el futuro artista devoraba un libro tras otro, aunque siempre sobre temas que eran de su agrado.
Como complemento a esta formación casi autodidacta, su padre decidió inscribirlo en clases de dibujo, de forma que pudiera desarrollar su talento como dibujante. Allí comenzó a copiar láminas de templos y esculturas clásicas. Además, cuando la exigua situación económica de la familia lo permitía, su padre le compraba reproducciones de artistas del Renacimiento como Rafael, Durero o Miguel Ángel, artista este último que influyó de forma notable en sus representaciones anatómicas del cuerpo humano. Con sólo catorce años, William dio un paso más en su incipiente carrera artística. Entró a formar parte, como aprendiz, del taller de James Basire, un grabador londinense, con quien aprendió las técnicas tradicionales de esta técnica. Dos años más tarde, con dieciséis años, Blake realizó su primera obra de cierta relevancia, en la que se aprecian ya algunas de las características que habrían de caracterizarle el resto de su vida: un marcado simbolismo y la plasmación de una temática religiosa, pero con tintes legendarios y místicos. Cuando Blake ya dominaba los rudimentos de la técnica del grabado, su maestro Basire le encargó la realización de dibujos preparatorios de iglesias góticas de la ciudad, por lo que el joven pasó mucho tiempo elaborando diseños de esculturas y relieves medievales. Fue así como comenzó a frecuentar los alrededores de la abadía de Westminster, escenario de otra de sus visiones sobrenaturales. Según su propio relato, en aquella ocasión pudo contemplar una «numerosa procesión de monjes, acompañados de una bella música coral.
Aunque los historiadores del arte no se atreven a afirmarlo con rotundidad, es muy posible que algunos de los grabados de Blake como aprendiz sirvieran para ilustrar la obra del historiador y experto en mitología Jacob Bryant. En concreto para su libro A new system or an Analysis of Ancient Mithology (Un nuevo sistema o un análisis de mitología antigua). En este trabajo el historiador defendía una tesis bastante extendida en su época, según la cual el monoteísmo existente en el Antiguo Testamento acabó derivando en un politeísmo relacionado con la adoración al Sol después del Diluvio Universal, de modo que todos los héroes y dioses paganos procedían de esta adoración al astro rey. Con seguridad, el trabajo de Bryant influyó en las creencias de Blake, puesto que años más tarde, en 1809, el artista defendió la autoridad del historiador en este sentido.
Ocho años después de su ingreso como aprendiz en el taller de Basire, en 1779, Blake consiguió una plaza en la Royal Academy. Afortunadamente para los escasos recursosfamiliares, no tenía que abonar ninguna cuota, aunque sí debía costearse los materiales que tenía que utilizar. Fue allí, en la Royal Academy, donde mostró otra de sus particulares facetas, la de su espíritu rebelde y contestatario. Allí no dudó en enfrentarse y criticar duramente al presidente de la Academia, Joshua Reynolds. Este era un enconado defensor de la obra de pintores como Rubens, cuyo estilo estaba de moda en ese momento. Frente a este tipo de arte, Blake reivindicaba las obras de sus admirados pintores renacentistas, como Rafael y Miguel Ángel. Además, incluía entre sus influencias a artistas como John Henry Fuseli, a quien vimos hace unos días. Sin embargo, la rebeldía de Blake no se limitaba al ámbito artístico, sino que dio sobradas muestras de poseer un pensamiento progresista y revolucionario. Blake era un defensor de la Revolución Francesa —aunque más tarde quedó decepcionado con los derroteros que terminó adquiriendo—, en cuyos fines tenía puestas muchas esperanzas, e igualmente simpatizaba con la causa de las colonias americanas que buscaban la independencia de Inglaterra. Sus ideas políticas —que como veremos luego resultan indisolubles de sus particulares creencias religiosas— le causaron más de un problema. En cierta ocasión criticó duramente al rey de Inglaterra, lo que le costó una investigación y una acusación por alta traición contra la Corona, aunque finalmente resultó absuelto de los cargos.
Blake dio muestras también de un pensamiento muy avanzado para su época en cuanto a ciertas libertades y derechos sociales. Así, por ejemplo, el artista despreciaba la discriminación sexual, y durante toda su vida —y en parte de su obra— peleó por conseguir la igualdad de la mujer y su derecho a liberarse del yugo que suponía el matrimonio tradicional sin amor, defendiendo igualmente su derecho a la liberación sexual. En 1793 William publicó su poema Visions of the daughters of Albion (Visiones de las hijas de Albión), en el que criticaba duramente la «absurda crueldad de la castidad y el matrimonio de conveniencia, defendiendo el derecho de la mujer a su autorrealización». Además de esta faceta de defensa del género femenino, el artista estaba radicalmente en contra de la esclavitud. Todas estas ideas procedían en buena medida —y se vieron alimentadas— por su relación con numerosos personajes contestatarios de la época, algunos de los cuales compartieron inquietudes y amistad con él.
En 1782 Blake conoció al escultor John Flaxman, con quien trabajaría en varios proyectos importyqantes para el desarrollo del arte europeo. Ese mismo año, y tras un desengaño amoroso, William conoció también a Catherine Boucher, la que terminaría convirtiéndose en su fiel compañera y esposa hasta el fin de sus días. Cuando se casaron, Catherine era prácticamente analfabeta, pero Blake le enseñó a leer y escribir, y años más tarde demostró ser una excelente ayudante, coloreando los grabados de su marido y participando con él en su brillante creación artística. Sabemos, por ejemplo, que fue ella quien en muchas ocasiones decoraba con su caligrafía los poemas que escribía su esposo, que iban acompañados de sus hermosos e inquietantes grabados a color.
Durante todos estos años, las sobrenaturales visiones de Blake, lejos de desaparecer, fueron aumentando en fuerza y frecuencia. Estas experiencias, que podríamos calificar de místicas o paranormales, no se reducían a visiones espirituales, sino que le servían de inspiración y ayuda en la creación artística. En 1787, por ejemplo, comenzó a utilizar una nueva técnica de impresión, creada por él, que según su propio testimonio le había sido revelada durante una visión en la que se le apareció el espíritu de su hermano Robert, quien había fallecido siendo él un niño.
Como digo, estas visiones eran algo habitual en su vida, y tanto su mujer como algunos de sus amigos más cercanos estaban acostumbrados a lo que, para el resto de la gente, no eran sino excentricidades de un artista extraño y desequilibrado. En cierta ocasión un amigo acudió a visitarlo a su casa y lo encontró en su habitación de trabajo con semblante serio y concentrado, sumido en un absoluto silencio. Su amigo le habló y Blake le contestó susurrando: «No me molestes, tengo a alguien posando.» Su amigo le respondió que él no veía a nadie, y el artista le replicó: «Pero yo sí le veo. Es Lot. Puedes leer sobre él en las Escrituras. Está posando para su retrato».
Por lo que sabemos a través de sus biógrafos, los relatos de su esposa y sus propios textos, Lot no fue el único visitante del «más allá» que posó para sus obras. Fueron muchos los «espíritus» que participaron de esta forma en su creación artística. Entre los personajes que se le aparecían frecuentemente se encontraban algunos pintores afamados, en especial artistas que él admiraba y a los que invocaba para pedir su ayuda y consejo. También abundaban las visiones de cortes angélicas.
Uno de los especialistas que más a fondo ha estudiado la obra de Blake, David Erdman, describe una de las visiones protagonizadas por Blake cuando tenía más de cincuenta años, en la que contempló durante el amanecer «una innumerable procesión de huestes celestiales que proclamaban a su paso: 'Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso'».
Pero sería un error considerar únicamente la obra pictórica y literaria de Blake en función de estas increíbles visiones que sólo él era capaz de presenciar. En realidad, Blake estuvo profundamente influido por diversas doctrinas esotéricas que plasmó de formar inigualable en sus obras donde se evidencian también un profundo conocimiento de la tradición alquímica y, posiblemente, de determinadas doctrinas masónicas.
Otra de las creaciones de Blake que nos interesan son los llamados «libros proféticos», una serie de trabajos poéticos de difícil interpretación en los que dio rienda suelta a una mitología ideada por él mismo, en la que se aprecia una indudable influencia bíblica, pero también de otras de sus creencias esotéricas y, por supuesto, de sus visiones sobrenaturales.
El fin de un genio
En agosto de 1827, sumido en la pobreza, William Blake se encontraba ya en su lecho de muerte. Aun así siguió trabajando hasta el último día de su vida. Según sus biógrafos y sus amigos, el día de su muerte William había estado trabajando incesantemente en sus grabados para la Divina Comedia de Dante. Su mujer Catherine permanecía sentada junto a él, con el rostro arrasado por las lágrimas. En cierto momento Blake se detuvo y, dirigiéndose a su esposa, le dijo: «Quédate quieta, Kate. Tan sólo quédate así. Dibujaré tu retrato, por haber sido siempre un ángel para mí.» Tras completar el retrato, Blake se reclinó en la cama y comenzó a cantar himnos y a recitar versos extraños. A las seis de la tarde, tras prometer a su esposa que estaría siempre junto a ella, Blake falleció.
Sin lugar a dudas, el británico William Blake ha pasado a la historia como uno de los artistas más excepcionales y singulares de los últimos siglos. Blake fue uno de esos personajes adelantados a su tiempo, incomprendidos y despreciados por la mayoría de sus contemporáneos, a pesar de la indudable calidad artística de sus poemas y grabados. Fue considerado un personaje excéntrico, y no tuvo la oportunidad de disfrutar del éxito y el reconocimiento de su arte, lo que le llevó siempre a vivir en el umbral de la pobreza.
Blake constituye un magnífico ejemplo de cómo las creencias esotéricas suponen, en ocasiones, una influencia determinante en la creación artística de un genio. En este sentido, el brillante artista británico encarna lo que podríamos llamar el prototipo de «artista-mago», pues no en vano sus visiones sobrenaturales, sus peculiares creencias religiosas y su interés por la mitología y el ocultismo, posibilitaron que hoy podamos disfrutar de algunas de las obras más hermosas, sugerentes e inquietantes de toda la historia del arte.
Un niño tocado por lo sobrenatural
Nació en 1757, siendo el segundo de cinco hijos, aunque su hermano mayor falleció cuando él era aún muy niño. El pequeño Blake creció en una familia de clase media, y ya desde sus primeros años de vida se vio influido por creencias un tanto singulares. Su madre, Catherine Wright, había estado casada anteriormente, y tanto ella como su primer marido habían profesado la fe de la Moravian Church (Iglesia o Hermandad de Moravia), una secta cristiana que tenía sus raíces en las doctrinas religiosas de Jan Hus, un sacerdote del siglo XIV, auténtico precursor del protestantismo, que reivindicaba un retorno al cristianismo primitivo y que criticó duramente a la Iglesia romana, lo que provocó su condena y ejecución en la hoguera por hereje. Cuando el primer marido de su madre falleció, ella abandonó la Iglesia de Moravia, pero indudablemente la pertenencia temporal a dicha secta tuvo que dejar su huella de alguna manera.
De hecho, cuando ya estaba casada con James Blake, el padre de William, ambos se integraron en otro grupo religioso minoritario, una secta conocida como los Dissenters (Disidentes), que rechazaba la autoridad de la Iglesia anglicana. Estas particulares creencias de sus progenitores debieron marcar, sin duda, los primeros años de la vida de Blake, continuamente en contacto con las Sagradas Escrituras y con una visión particular de las mismas.
Tampoco tardaron mucho en hacer acto de presencia las visiones sobrenaturales que le acompañarían el resto de su vida y que tanto influirían en su producción artística. Según sus biógrafos, la primera de estas visiones se produjo cuando William tenía sólo ocho o nueve años. Mientras paseaba por Peckham Rye, el futuro artista vio ante sus ojos «un árbol repleto de ángeles, con cada una de sus ramas adornada por hermosos destellos como estrellas». El pequeño corrió a casa para contarlo, creyendo que sus padres se alegrarían de que su hijo hubiera sido bendecido con un don semejante, pero su padre no lo vio así, y a punto estuvo de propinarle una paliza si no hubiera sido por la intervención de su madre.
Pero a pesar de este pequeño incidente y de las profundas convicciones religiosas de sus progenitores, éstos poseían un carácter liberal. Así, al ver las extraordinarias y precoces aptitudes artísticas de su hijo, le ayudaron y alentaron para que siguiera desarrollándolas. Tampoco en este sentido fue Blake un niño normal. En lugar de acudir a la escuela como el resto de los niños de su edad, sus padres decidieron que lo mejor para él era que recibiera la educación en su casa, con su madre, teniendo en cuenta su «peculiar» personalidad. A pesar de esta falta de formación convencional, Blake tenía grandes inquietudes intelectuales y unas enormes ansias de aprender. De hecho, el futuro artista devoraba un libro tras otro, aunque siempre sobre temas que eran de su agrado.
Como complemento a esta formación casi autodidacta, su padre decidió inscribirlo en clases de dibujo, de forma que pudiera desarrollar su talento como dibujante. Allí comenzó a copiar láminas de templos y esculturas clásicas. Además, cuando la exigua situación económica de la familia lo permitía, su padre le compraba reproducciones de artistas del Renacimiento como Rafael, Durero o Miguel Ángel, artista este último que influyó de forma notable en sus representaciones anatómicas del cuerpo humano. Con sólo catorce años, William dio un paso más en su incipiente carrera artística. Entró a formar parte, como aprendiz, del taller de James Basire, un grabador londinense, con quien aprendió las técnicas tradicionales de esta técnica. Dos años más tarde, con dieciséis años, Blake realizó su primera obra de cierta relevancia, en la que se aprecian ya algunas de las características que habrían de caracterizarle el resto de su vida: un marcado simbolismo y la plasmación de una temática religiosa, pero con tintes legendarios y místicos. Cuando Blake ya dominaba los rudimentos de la técnica del grabado, su maestro Basire le encargó la realización de dibujos preparatorios de iglesias góticas de la ciudad, por lo que el joven pasó mucho tiempo elaborando diseños de esculturas y relieves medievales. Fue así como comenzó a frecuentar los alrededores de la abadía de Westminster, escenario de otra de sus visiones sobrenaturales. Según su propio relato, en aquella ocasión pudo contemplar una «numerosa procesión de monjes, acompañados de una bella música coral.
Aunque los historiadores del arte no se atreven a afirmarlo con rotundidad, es muy posible que algunos de los grabados de Blake como aprendiz sirvieran para ilustrar la obra del historiador y experto en mitología Jacob Bryant. En concreto para su libro A new system or an Analysis of Ancient Mithology (Un nuevo sistema o un análisis de mitología antigua). En este trabajo el historiador defendía una tesis bastante extendida en su época, según la cual el monoteísmo existente en el Antiguo Testamento acabó derivando en un politeísmo relacionado con la adoración al Sol después del Diluvio Universal, de modo que todos los héroes y dioses paganos procedían de esta adoración al astro rey. Con seguridad, el trabajo de Bryant influyó en las creencias de Blake, puesto que años más tarde, en 1809, el artista defendió la autoridad del historiador en este sentido.
Ocho años después de su ingreso como aprendiz en el taller de Basire, en 1779, Blake consiguió una plaza en la Royal Academy. Afortunadamente para los escasos recursosfamiliares, no tenía que abonar ninguna cuota, aunque sí debía costearse los materiales que tenía que utilizar. Fue allí, en la Royal Academy, donde mostró otra de sus particulares facetas, la de su espíritu rebelde y contestatario. Allí no dudó en enfrentarse y criticar duramente al presidente de la Academia, Joshua Reynolds. Este era un enconado defensor de la obra de pintores como Rubens, cuyo estilo estaba de moda en ese momento. Frente a este tipo de arte, Blake reivindicaba las obras de sus admirados pintores renacentistas, como Rafael y Miguel Ángel. Además, incluía entre sus influencias a artistas como John Henry Fuseli, a quien vimos hace unos días. Sin embargo, la rebeldía de Blake no se limitaba al ámbito artístico, sino que dio sobradas muestras de poseer un pensamiento progresista y revolucionario. Blake era un defensor de la Revolución Francesa —aunque más tarde quedó decepcionado con los derroteros que terminó adquiriendo—, en cuyos fines tenía puestas muchas esperanzas, e igualmente simpatizaba con la causa de las colonias americanas que buscaban la independencia de Inglaterra. Sus ideas políticas —que como veremos luego resultan indisolubles de sus particulares creencias religiosas— le causaron más de un problema. En cierta ocasión criticó duramente al rey de Inglaterra, lo que le costó una investigación y una acusación por alta traición contra la Corona, aunque finalmente resultó absuelto de los cargos.
Blake dio muestras también de un pensamiento muy avanzado para su época en cuanto a ciertas libertades y derechos sociales. Así, por ejemplo, el artista despreciaba la discriminación sexual, y durante toda su vida —y en parte de su obra— peleó por conseguir la igualdad de la mujer y su derecho a liberarse del yugo que suponía el matrimonio tradicional sin amor, defendiendo igualmente su derecho a la liberación sexual. En 1793 William publicó su poema Visions of the daughters of Albion (Visiones de las hijas de Albión), en el que criticaba duramente la «absurda crueldad de la castidad y el matrimonio de conveniencia, defendiendo el derecho de la mujer a su autorrealización». Además de esta faceta de defensa del género femenino, el artista estaba radicalmente en contra de la esclavitud. Todas estas ideas procedían en buena medida —y se vieron alimentadas— por su relación con numerosos personajes contestatarios de la época, algunos de los cuales compartieron inquietudes y amistad con él.
En 1782 Blake conoció al escultor John Flaxman, con quien trabajaría en varios proyectos importyqantes para el desarrollo del arte europeo. Ese mismo año, y tras un desengaño amoroso, William conoció también a Catherine Boucher, la que terminaría convirtiéndose en su fiel compañera y esposa hasta el fin de sus días. Cuando se casaron, Catherine era prácticamente analfabeta, pero Blake le enseñó a leer y escribir, y años más tarde demostró ser una excelente ayudante, coloreando los grabados de su marido y participando con él en su brillante creación artística. Sabemos, por ejemplo, que fue ella quien en muchas ocasiones decoraba con su caligrafía los poemas que escribía su esposo, que iban acompañados de sus hermosos e inquietantes grabados a color.
Durante todos estos años, las sobrenaturales visiones de Blake, lejos de desaparecer, fueron aumentando en fuerza y frecuencia. Estas experiencias, que podríamos calificar de místicas o paranormales, no se reducían a visiones espirituales, sino que le servían de inspiración y ayuda en la creación artística. En 1787, por ejemplo, comenzó a utilizar una nueva técnica de impresión, creada por él, que según su propio testimonio le había sido revelada durante una visión en la que se le apareció el espíritu de su hermano Robert, quien había fallecido siendo él un niño.
Como digo, estas visiones eran algo habitual en su vida, y tanto su mujer como algunos de sus amigos más cercanos estaban acostumbrados a lo que, para el resto de la gente, no eran sino excentricidades de un artista extraño y desequilibrado. En cierta ocasión un amigo acudió a visitarlo a su casa y lo encontró en su habitación de trabajo con semblante serio y concentrado, sumido en un absoluto silencio. Su amigo le habló y Blake le contestó susurrando: «No me molestes, tengo a alguien posando.» Su amigo le respondió que él no veía a nadie, y el artista le replicó: «Pero yo sí le veo. Es Lot. Puedes leer sobre él en las Escrituras. Está posando para su retrato».
Por lo que sabemos a través de sus biógrafos, los relatos de su esposa y sus propios textos, Lot no fue el único visitante del «más allá» que posó para sus obras. Fueron muchos los «espíritus» que participaron de esta forma en su creación artística. Entre los personajes que se le aparecían frecuentemente se encontraban algunos pintores afamados, en especial artistas que él admiraba y a los que invocaba para pedir su ayuda y consejo. También abundaban las visiones de cortes angélicas.
Uno de los especialistas que más a fondo ha estudiado la obra de Blake, David Erdman, describe una de las visiones protagonizadas por Blake cuando tenía más de cincuenta años, en la que contempló durante el amanecer «una innumerable procesión de huestes celestiales que proclamaban a su paso: 'Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso'».
Pero sería un error considerar únicamente la obra pictórica y literaria de Blake en función de estas increíbles visiones que sólo él era capaz de presenciar. En realidad, Blake estuvo profundamente influido por diversas doctrinas esotéricas que plasmó de formar inigualable en sus obras donde se evidencian también un profundo conocimiento de la tradición alquímica y, posiblemente, de determinadas doctrinas masónicas.
Otra de las creaciones de Blake que nos interesan son los llamados «libros proféticos», una serie de trabajos poéticos de difícil interpretación en los que dio rienda suelta a una mitología ideada por él mismo, en la que se aprecia una indudable influencia bíblica, pero también de otras de sus creencias esotéricas y, por supuesto, de sus visiones sobrenaturales.
El fin de un genio
En agosto de 1827, sumido en la pobreza, William Blake se encontraba ya en su lecho de muerte. Aun así siguió trabajando hasta el último día de su vida. Según sus biógrafos y sus amigos, el día de su muerte William había estado trabajando incesantemente en sus grabados para la Divina Comedia de Dante. Su mujer Catherine permanecía sentada junto a él, con el rostro arrasado por las lágrimas. En cierto momento Blake se detuvo y, dirigiéndose a su esposa, le dijo: «Quédate quieta, Kate. Tan sólo quédate así. Dibujaré tu retrato, por haber sido siempre un ángel para mí.» Tras completar el retrato, Blake se reclinó en la cama y comenzó a cantar himnos y a recitar versos extraños. A las seis de la tarde, tras prometer a su esposa que estaría siempre junto a ella, Blake falleció.
domingo, 12 de junio de 2011
GOBIERNO DE BACHELET IBA A APROBAR HIDROAYSÉN
Belisario Velasco:
"Los ministros del comité político de Bachelet estábamos a favor de HidroAysén"
En entrevista con "El Mercurio", el ex jefe de gabinete dijo que el gobierno anterior no aprobó el polémico proyecto "porque no alcanzó".
SANTIAGO.- El ex ministro del Interior del gobierno de Michelle Bachelet, Belisario Velasco, entró de lleno al debate generado por HidroAysén, al asegurar que cuando fue parte del comité político todos sus integrantes estaban a favor del polémico proyecto, recientemente aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental.
"Todos los miembros del comité político de Bachelet estábamos de acuerdo con HidroAysén. No se aprobó en su gobierno porque no alcanzó, pero se trató el tema", reveló quien fuera jefe de gabinete entre julio de 2006 y enero de 2008.
En una extensa entrevista publicada este domingo por "El Mercurio", Velasco afirmó además que HidroAysén "se conversó" como una posibilidad para enfrentar los momentos de incertidumbre energética -como ocurrió en 2007 cuando Argentina interrumpió el envío de gas a Chile- "pero no estaban todos los detalles".
"Había que buscar y el gobierno tiene la obligación de que el país camine. Tenemos que ser respetuosos del medioambiente, no creo en la 'deep ecology' (ecología profunda) de Douglas Tompkins. No creo en eso, el hombre tiene que ser lo suficientemente inteligente para aprovechar la naturaleza, respetándola", opinó.
En ese sentido, dijo que sigue a favor de llevar a cabo este proyecto en la Región de Aysén, en la medida "que se cumplan todas las exigencias".
"Yo fui partidario de HidroAysén cuando fui ministro, al igual que la gran mayoría de los ministros dentro del comité político. Pensábamos que Chile requería sacar a un 15% de chilenos de la pobreza y a un 2% de la extrema pobreza. ¿Qué necesitamos? Trabajo, empresas y energía. ¿Qué energías vamos a usar? Todas las que estén a nuestro alcance. La primera, que menos se ha usado, es el ahorro. Y lo otro que tiene Chile es el agua. Aysén es especial, linda, pero la responsabilidad de mantener la naturaleza es de todos y no de unos pocos", sentenció.
(Publicado por EL MERCURIO de Santiago, domingo 12 de junio de 2011).
COMENTARIO NUESTRO:
Como se puede deducir de esta crónica es obvio que MICHELLE BACHELET JERIA, la traumada Ex-Presidenta de Chile era partidaria de aniquilar las riquezas naturales del sur chileno a cambio de pagar a los que, con su dinero, le permitieron realizar la campaña que la llevó a la Presidencia. Típico del hamponaje que ha gobernado a Chile desde Pinochet a Piñera.
"Los ministros del comité político de Bachelet estábamos a favor de HidroAysén"
En entrevista con "El Mercurio", el ex jefe de gabinete dijo que el gobierno anterior no aprobó el polémico proyecto "porque no alcanzó".
SANTIAGO.- El ex ministro del Interior del gobierno de Michelle Bachelet, Belisario Velasco, entró de lleno al debate generado por HidroAysén, al asegurar que cuando fue parte del comité político todos sus integrantes estaban a favor del polémico proyecto, recientemente aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental.
"Todos los miembros del comité político de Bachelet estábamos de acuerdo con HidroAysén. No se aprobó en su gobierno porque no alcanzó, pero se trató el tema", reveló quien fuera jefe de gabinete entre julio de 2006 y enero de 2008.
En una extensa entrevista publicada este domingo por "El Mercurio", Velasco afirmó además que HidroAysén "se conversó" como una posibilidad para enfrentar los momentos de incertidumbre energética -como ocurrió en 2007 cuando Argentina interrumpió el envío de gas a Chile- "pero no estaban todos los detalles".
"Había que buscar y el gobierno tiene la obligación de que el país camine. Tenemos que ser respetuosos del medioambiente, no creo en la 'deep ecology' (ecología profunda) de Douglas Tompkins. No creo en eso, el hombre tiene que ser lo suficientemente inteligente para aprovechar la naturaleza, respetándola", opinó.
En ese sentido, dijo que sigue a favor de llevar a cabo este proyecto en la Región de Aysén, en la medida "que se cumplan todas las exigencias".
"Yo fui partidario de HidroAysén cuando fui ministro, al igual que la gran mayoría de los ministros dentro del comité político. Pensábamos que Chile requería sacar a un 15% de chilenos de la pobreza y a un 2% de la extrema pobreza. ¿Qué necesitamos? Trabajo, empresas y energía. ¿Qué energías vamos a usar? Todas las que estén a nuestro alcance. La primera, que menos se ha usado, es el ahorro. Y lo otro que tiene Chile es el agua. Aysén es especial, linda, pero la responsabilidad de mantener la naturaleza es de todos y no de unos pocos", sentenció.
(Publicado por EL MERCURIO de Santiago, domingo 12 de junio de 2011).
COMENTARIO NUESTRO:
Como se puede deducir de esta crónica es obvio que MICHELLE BACHELET JERIA, la traumada Ex-Presidenta de Chile era partidaria de aniquilar las riquezas naturales del sur chileno a cambio de pagar a los que, con su dinero, le permitieron realizar la campaña que la llevó a la Presidencia. Típico del hamponaje que ha gobernado a Chile desde Pinochet a Piñera.
miércoles, 8 de junio de 2011
Las "movidas" delictuales que favorecieron a VILLANUEVA URIBE y su familia y a los hijos de JAIME MILLÁN
En el artículo de abajo que, realmente es un aviso pagado con nuestros impuestos, en enero de 2007, al "pasquín" EL LLANQUIHUE, se da cuenta de que habrá "saneamientos" de varias propiedades y salen los nombres de los favorecidos, entre ellos un tal URIBE...¿pariente del delincuente que ordenó el "saneamiento" CLAUDIO VILLANUEVA URIBE? Nada menos que más de 250 héctareas.
El buitre puede haber hecho eso y más. Gracias a los "saneamientos" que practicó favoreció a sus familiares más cercanos (mujer e hijos), quienes al ser partícipes de los mismos son DELINCUENTES al igual que Villanueva Uribe.
Por otra parte también son hampones los Millán Coronado, hijos del delincuente Jaime Millán Stuven, por haber sido éste cómplice en el robo de varias propiedades, entre ellas dos mías, y con ello beneficiar a su mujer y sus hijos.
José G. Martínez Fernández.
NOTA: ESTAS DENUNCIAS NO PARAN. ESTAS DENUNCIAS SIGUEN.
El buitre puede haber hecho eso y más. Gracias a los "saneamientos" que practicó favoreció a sus familiares más cercanos (mujer e hijos), quienes al ser partícipes de los mismos son DELINCUENTES al igual que Villanueva Uribe.
Por otra parte también son hampones los Millán Coronado, hijos del delincuente Jaime Millán Stuven, por haber sido éste cómplice en el robo de varias propiedades, entre ellas dos mías, y con ello beneficiar a su mujer y sus hijos.
José G. Martínez Fernández.
NOTA: ESTAS DENUNCIAS NO PARAN. ESTAS DENUNCIAS SIGUEN.
miércoles, 1 de junio de 2011
BIENES NACIONALES DE CHILE: LA MAFIA MULTIPLICADA
por José G. Martínez Fernández.
La Sra. Catalina Parot sigue las políticas corruptas que mantuvieron en el MINISTERIO DE BIENES NACIONALES DE CHILE sus antecesores durante los veinte años de gobierno delictual en que ello se dio, principalmente, en ese Ministerio, ya que, mediante el Decreto que el criminal Pinochet dictó en 1979, se expropió, sin pago alguno, propiedades a gente, en especial de la clase media y clase media baja.
Antecesora de la señalada Parot fue ROMY SCHMIDT, que en dicha calidad robó muchas propiedades en Chile, lo que la convirtió en una DELINCUENTE, al igual que el roedor cafichero de Neftalí Carabantes Hernández y los hampones del sur CLAUDIO VILLANUEVA URIBE (quien solía sentarse en las piernass del asexuado Jaime Bertín Soto, Alcalde de Osorno) y del paranoico JAIME MILLÁN STUVEN, todos autollamados "de izquierda", siendo que -para sus robos- se concertaban con el fascista-UDI Jorge Moreno Oyanadel y el fascista puro Benjamín Vergara Hernández, amigo íntimo del cura Carrera, enjuciado por violar a niños.
El signo de este Blog es seguir denunciando todo acto de corrupción de estos malditos ladrones y la Sra. Parot, al callar, está siguiendo la política que le impuso su padre putativo: el perro asesino de Pinochet.
La Sra. Catalina Parot sigue las políticas corruptas que mantuvieron en el MINISTERIO DE BIENES NACIONALES DE CHILE sus antecesores durante los veinte años de gobierno delictual en que ello se dio, principalmente, en ese Ministerio, ya que, mediante el Decreto que el criminal Pinochet dictó en 1979, se expropió, sin pago alguno, propiedades a gente, en especial de la clase media y clase media baja.
Antecesora de la señalada Parot fue ROMY SCHMIDT, que en dicha calidad robó muchas propiedades en Chile, lo que la convirtió en una DELINCUENTE, al igual que el roedor cafichero de Neftalí Carabantes Hernández y los hampones del sur CLAUDIO VILLANUEVA URIBE (quien solía sentarse en las piernass del asexuado Jaime Bertín Soto, Alcalde de Osorno) y del paranoico JAIME MILLÁN STUVEN, todos autollamados "de izquierda", siendo que -para sus robos- se concertaban con el fascista-UDI Jorge Moreno Oyanadel y el fascista puro Benjamín Vergara Hernández, amigo íntimo del cura Carrera, enjuciado por violar a niños.
El signo de este Blog es seguir denunciando todo acto de corrupción de estos malditos ladrones y la Sra. Parot, al callar, está siguiendo la política que le impuso su padre putativo: el perro asesino de Pinochet.
sábado, 21 de mayo de 2011
BENJAMÍN VERGARA HERNÁNDEZ Y SUS VINCULACIONES CON EL CURA TATO
(La siguiente noticia fue publicada el Miércoles 10 de Diciembre del año 2003)
Nuevos exámenes mentales a “Tato”
El ex sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, ‘el cura Tato’, fue condenado en primera instancia a 12 años de cárcel y al pago de una indemnización de 50 millones de pesos, como autor de diez delitos de abusos deshonestos y un estupro (penetración con engaño) en contra de menores de Quilicura.
En el marco de la vista de la apelación de la sentencia de primera instancia que condenó al ex sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, ‘el cura Tato’, a una pena de 12 años de cárcel y al pago de una indemnización de 50 millones de pesos en contra de dos de sus víctimas -sentencia de la que es subsidiaria el Arzobispado de Santiago-, la Corte de Apelaciones resolvió ordenar un nuevo peritaje mental al ex presbítero, con el fin de analizar el verdadero alcance de sus dolencias síquicas.
La resolución fue adoptada por la Cuarta Sala del tribunal de alzada, integrado por los ministros Sergio Valenzuela Patiño, Lamberto Cisternas y el abogado integrante Miguel Ángel Cruchaga, quienes de esta forma acogieron la petición planteada por la defensa del ‘cura Tato’, realizada por el abogado Luis Arévalo.
Los nuevos exámenes deberán ser realizados por profesionales del Servicio Médico Legal (SML) y esta vez, de acuerdo a lo requerido por el condenado, deberá incluirse un scanner para verificar eventuales males imperceptibles por medio de la realización de test o entrevistas clínicas.
Aguirre Ovalle fue sentenciado por la titular del 16º Juzgado del Crimen de Santiago, Rosa María Pinto, como autor de diez delitos de abusos deshonestos y un estupro (penetración con engaño) en contra de menores de Quilicura.
Cuatro partes
Por esta razón la apelación se divide en cuatro partes. La primera, a cargo de las familias de las víctimas, quienes solicitan una recalificación de los delitos de abusos deshonestos a violación, mientras que la defensa de ‘Tato’ pide, en virtud del informe elaborado por el fiscal Benjamín Vergara Hernández, que se le rebaje la pena de 12 años de cárcel a 541 días de presidio remitido por medio de la absolución en ocho de los casos de abusos sexuales.
En un tercer orden, el Arzobispado de Santiago, a través de un recurso de casación presentado por sus abogados Juan Pablo Román y Guillermo Zavala Matulic, pide que se deje sin efecto la condena subsidiaria que obliga a la Iglesia Católica a pagar por su responsabilidad tutelar del ex sacerdote.
Asimismo, la familia de las dos menores que obtuvieron una indemnización de 50 millones, y que son representadas por la abogada Fabiola Maldonado, pide que el monto se eleve a 200 millones.
COMENTARIO: ESTE TEXTO PUBLICADO HACE YA VARIOS AÑOS DEJA ENTREVER LA RELACIÓN HOMOSEXUAL ENTRE EL ACTUAL CONSERVADOR DE PUERTO VARAS, BENJAMÍN VERGARA HERNÁNDEZ Y EL CURA TATO, DEPRAVADO QUE VIOLÓ A VARIOS MENORES DE EDAD. YA ANTERIORMENTE HABÍAMOS DENUNCIADO ESTE HECHO...¿POR QUÉ VERGARA PIDIÓ UNA PENA OCHO VECES MENOR A LA SOLICITADA PARA EL SACERDOTE DEGENERADO? PORQUE, COMO SE COMENTÓ EN PUNTA ARENAS Y AHORA EN LA REGIÓN DE LOS LAGOS, BENJAMÍN VERGARA HERNÁNDEZ TENÍA UNA RELACIÓN HOMOSEXUAL CON EL CURA.
Nuevos exámenes mentales a “Tato”
El ex sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, ‘el cura Tato’, fue condenado en primera instancia a 12 años de cárcel y al pago de una indemnización de 50 millones de pesos, como autor de diez delitos de abusos deshonestos y un estupro (penetración con engaño) en contra de menores de Quilicura.
En el marco de la vista de la apelación de la sentencia de primera instancia que condenó al ex sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, ‘el cura Tato’, a una pena de 12 años de cárcel y al pago de una indemnización de 50 millones de pesos en contra de dos de sus víctimas -sentencia de la que es subsidiaria el Arzobispado de Santiago-, la Corte de Apelaciones resolvió ordenar un nuevo peritaje mental al ex presbítero, con el fin de analizar el verdadero alcance de sus dolencias síquicas.
La resolución fue adoptada por la Cuarta Sala del tribunal de alzada, integrado por los ministros Sergio Valenzuela Patiño, Lamberto Cisternas y el abogado integrante Miguel Ángel Cruchaga, quienes de esta forma acogieron la petición planteada por la defensa del ‘cura Tato’, realizada por el abogado Luis Arévalo.
Los nuevos exámenes deberán ser realizados por profesionales del Servicio Médico Legal (SML) y esta vez, de acuerdo a lo requerido por el condenado, deberá incluirse un scanner para verificar eventuales males imperceptibles por medio de la realización de test o entrevistas clínicas.
Aguirre Ovalle fue sentenciado por la titular del 16º Juzgado del Crimen de Santiago, Rosa María Pinto, como autor de diez delitos de abusos deshonestos y un estupro (penetración con engaño) en contra de menores de Quilicura.
Cuatro partes
Por esta razón la apelación se divide en cuatro partes. La primera, a cargo de las familias de las víctimas, quienes solicitan una recalificación de los delitos de abusos deshonestos a violación, mientras que la defensa de ‘Tato’ pide, en virtud del informe elaborado por el fiscal Benjamín Vergara Hernández, que se le rebaje la pena de 12 años de cárcel a 541 días de presidio remitido por medio de la absolución en ocho de los casos de abusos sexuales.
En un tercer orden, el Arzobispado de Santiago, a través de un recurso de casación presentado por sus abogados Juan Pablo Román y Guillermo Zavala Matulic, pide que se deje sin efecto la condena subsidiaria que obliga a la Iglesia Católica a pagar por su responsabilidad tutelar del ex sacerdote.
Asimismo, la familia de las dos menores que obtuvieron una indemnización de 50 millones, y que son representadas por la abogada Fabiola Maldonado, pide que el monto se eleve a 200 millones.
COMENTARIO: ESTE TEXTO PUBLICADO HACE YA VARIOS AÑOS DEJA ENTREVER LA RELACIÓN HOMOSEXUAL ENTRE EL ACTUAL CONSERVADOR DE PUERTO VARAS, BENJAMÍN VERGARA HERNÁNDEZ Y EL CURA TATO, DEPRAVADO QUE VIOLÓ A VARIOS MENORES DE EDAD. YA ANTERIORMENTE HABÍAMOS DENUNCIADO ESTE HECHO...¿POR QUÉ VERGARA PIDIÓ UNA PENA OCHO VECES MENOR A LA SOLICITADA PARA EL SACERDOTE DEGENERADO? PORQUE, COMO SE COMENTÓ EN PUNTA ARENAS Y AHORA EN LA REGIÓN DE LOS LAGOS, BENJAMÍN VERGARA HERNÁNDEZ TENÍA UNA RELACIÓN HOMOSEXUAL CON EL CURA.
jueves, 9 de septiembre de 2010
EL CINE Y NUESTRA INDEPENDENCIA
En pocos días más Chile celebrará su segundo centenario desde la formación de su primer gobierno y posterior independencia. Así como en otros aspectos, esta es una buena ocasión para recordar y realizar un balance acerca de los hechos de nuestra independencia llevados a la pantalla grande en la cinematografía nacional o extranjera.
El inicio de la mayoría de las cinematografías nacionales a sido a través del género histórico. En Francia, en 1897 Georges Hatot filmó por encargo de los hermanos Lumière las primeras reconsti-tuciones históricas, "Robespierre", "Marat" y "Charles XII" entre otras. En 1898 Georges Meliès realizó "El proceso Dreyfus". En 1914, en Italia se rodó "Cabiria" dirigida por Giovanni Pastrone. En los Estados Unidos David Wark Griffith filmó "El Nacimiento de una Nación" y en 1916 "Intolerancia". Mas adelante y con el correr de los años estos y otros países continuarían utilizando SUS hechos históricos como elementos dramáticos, según la visión de cada director, para sus realizaciones.
EL CINE Y NUESTRA INDEPENDENCIA
En nuestro país una evidencia salta a la vista: existen muy pocas películas inspiradas en hechos históricos nacionales y sólo TRES basadas en el período de nuestra Independencia y todas tienen como personaje central la figura de Manuel Rodríguez, el legendario guerrillero.
El primer film titulado "Manuel Rodríguez" se realizó en 1910 y fue dirigido por el conocido profesor de declamación y veterano de la Guerra del Pacífico, don Adolfo Urzúa Rosas (1864-1937), por encargo de la Compañía Cinematográfica del Pacífico. Fue, además, la primera película argumental chilena. Poco se sabe de esta producción, basada en la obra "Durante la Reconquista" de Alberto Blest Gana, y que fue estrenada el 10 de septiembre de 1910 en el Teatro Unión Central de la capital. Según una crónica de Antonio Acevedo Hernández, autor teatral y también director del cine chileno, la cinta tuvo como protagonista a Nicanor de la Sotta en el rol de Manuel Rodríguez, acompañándole en los papeles secundarios, actores como Francisco A. Ramírez, Filomena Flores y Carlos Prats. La prensa de la época asegura que tuvo "mucho éxito", pero no agrega nada mas.
"Manuel Rodríguez", la segunda producción, se rodó en 1920 y fue dirigida por el actor y director argentino Arturo Mario. Se estrenó en Santiago el 18 de mayo de 1920 en el Teatro Alhambra y también tuvo una buena acogida de parte del público nacional. Estaba protagonizada por el conocido actor y poeta Pedro Sienna. En los roles secundarios participaron María Padin, Isidora Reyé, Aurora Salas, Clara Pérez, Arturo Mario, Nicanor de la Sotta y Juan Pérez Berrocal, como el bandido Neira.
El relato constaba de 8 episodios en 1.900 metros de película. Entre ellos se destacan el fusilamiento del Capitán San Bruno, algunas anécdotas del popular guerrillero chileno y la actuación del bandido Neira. Los titulos intercalados entre las escenas fueron escritos en versos por Pedro Sienna.
Su realización requirió una gran labor de contenido histórico, los uniformes militares y armamentos fueron confeccionados a partir de los modelos proporcionados por el Museo Histórico Nacional y los trajes civiles fueron tomados del Album Geográfico de Chile del sabio francés Claudio de Gay. Además, por primera vez, se construyó un decorado real que representaba la fachada de la antigua Catedral de Santiago.
Pero sin duda la versión que tuvo mayor éxito fue "El Húsar de la Muerte" de 1925, la tercera película sobre Manuel Rodríguez. Realizada y protagonizada por Pedro Sienna en el rol del guerrillero, hoy pertenece a los clásicos del cine chileno y es catalogada como una de las obras fílmicas más interesante e importante de nuestra cinematografía. Se estrenó el 24 de noviembre de 1925 en los teatros Brasil, Septiembre, Esmeralda y O'Higgins.
La trama gira en torno a las conocidas y populares correrías y episodios vividas por el guerrillero patriota durante el período más difícil de la lucha por nuestra independencia, la Reconquista. Cinematográficamente, la cinta es de una vigencia desconcertante, a pesar de su mudez y de su antigüedad. El lenguaje audiovisual utilizado por Sienna es de una calidad y de una expresión visual tan moderna que en ningún caso desmerece a los ojos del espectador del siglo XXI.
De una hora aproximada de duración, las secuencias se alternan mezclando la acción, con lo cómico y lo trágico.
Esta película es la única del período mudo del cine chileno que aún puede verse gracias a un gran trabajo de conservación patrimonial que se hizo al restaurarla en 1963 en el Departamento de Cine Experimental de la Universidad de Chile bajo la dirección del cineasta Sergio Bravo. Mas tarde, la Cinemateca de la misma casa de estudios, le incorporó música incidental concebida especialmente por el compositor Sergio Ortega. En 1996 se realizó un nuevo trabajo de restauración por encargo del Ministerio de Educación y se musicalizó con la obra compuesta por el músico Horacio Salinas.
Fue declarada “Monumento Histórico” por Decreto N° 742 del Ministerio de Educación de 13 de julio de 1998.
EN ARGENTINA
Algunos de nuestros episodios históricos de la Independencia de Chile sirvieron de inspiración a la cinematografía de la república argentina, cuya historia está íntimamente ligada a la nuestra. En 1913 el director italiano Mario Gallo (1878-1945) realizó "La Batalla de Maipú" con la actuacion estelar de Enrique de Rosas.
El director Leopoldo Torre-Nilsson realizó en 1969 el film "El Santo de la Espada" que narra una parte de la vida militar del prócer José de San Martín abordando su importante actuación en el proceso de liberación de nuestro país. En esta obra actúan Alfredo Alcón como San Martín y Lautaro Murúa, actor chileno avencindado en Argentina, como Bernardo O'Higgins.
PROYECTOS ABANDONADOS
Muchas producciones de ficción de corte histórico se prepararon para ser rodadas en nuestro país y quedaron, desgraciadamente en etapa de proyecto, abandonados por distintas razones, principalmente económicas.
En los años 50 un proyecto de realización cinematográfica sobre la Independencia, tenía a Humphrey Bogart como intérprete de Bernardo O'Higgins. Algunos censores se alzaron contra la idea de que el Padre de la Patria fuera encarnado por un extranjero, se quiso supervisar el guión para cuidar la imágen del Libertador por lo que la idea fue abandonada. Jorge Délano, "Coke" habría aprobado la idea manifestado que Humprhey Bogart era "el único gringo de Hollywood que no tenía cara de gringo".
En 1967, la revista "Ecrán" anunciaba un proyecto fílmico sobre la vida de Manuel Rodríguez que sería protagonizado por el cantante Antonio Prieto. Algunos años más tarde "Chile Films", bajo la dirección de Miguel Littin en 1972 tenía en carpeta el rodaje de dos cintas históricas: "Balmaceda” y un "Manuel Rodríguez" cuya realización estaría a cargo de Patrico Guzmán, y que sería interpretada por Alejandro Cohen, pero la falta de medios obligó a cancelar esos proyectos.
En 1972, nuevamente se intentó llevar a cabo el propósito cinematográfico dedicado al popular guerillero. Esta vez fue Alvaro Covacevic quién lo encabezaba, se titulaba "Manuel Rodríguez, el guerrillero". El rol principal estaría a cargo del actor Marcelo Romo, acompañado por Nelson Villagra como el bandido Neira, Tennynson Ferrada encarnaría a Bernardo O'Higgins, Fernando Bordeau a Marcó del Pont, más Mireya Kulczewski en el papel del amor imposible del guerrilero Rodríguez.
CONCLUSION
Muchos personajes de renombre y talento han sido dejado de lado por el Séptimo Arte chileno, así como sucesos importantes acaecidos en nuestro país. Nuestra historia y la vida política y social chilena son verdaderas minas a explotar. Aunque la película histórica es una empresa ardua, porque recrear una realidad pasada es más difícil que reflejar la realidad que tenemos delante, es siempre importante para un pueblo darle vuelta a la Historia y a su propia historia para encontrar una enseñanza social o política que podemos aplicar a nuestro tiempo. Nuestros cineastas deberían tenerlo en cuenta.
* * *
Juan Carlos García Araya
Londres, 15 de Junio de 2010
El inicio de la mayoría de las cinematografías nacionales a sido a través del género histórico. En Francia, en 1897 Georges Hatot filmó por encargo de los hermanos Lumière las primeras reconsti-tuciones históricas, "Robespierre", "Marat" y "Charles XII" entre otras. En 1898 Georges Meliès realizó "El proceso Dreyfus". En 1914, en Italia se rodó "Cabiria" dirigida por Giovanni Pastrone. En los Estados Unidos David Wark Griffith filmó "El Nacimiento de una Nación" y en 1916 "Intolerancia". Mas adelante y con el correr de los años estos y otros países continuarían utilizando SUS hechos históricos como elementos dramáticos, según la visión de cada director, para sus realizaciones.
EL CINE Y NUESTRA INDEPENDENCIA
En nuestro país una evidencia salta a la vista: existen muy pocas películas inspiradas en hechos históricos nacionales y sólo TRES basadas en el período de nuestra Independencia y todas tienen como personaje central la figura de Manuel Rodríguez, el legendario guerrillero.
El primer film titulado "Manuel Rodríguez" se realizó en 1910 y fue dirigido por el conocido profesor de declamación y veterano de la Guerra del Pacífico, don Adolfo Urzúa Rosas (1864-1937), por encargo de la Compañía Cinematográfica del Pacífico. Fue, además, la primera película argumental chilena. Poco se sabe de esta producción, basada en la obra "Durante la Reconquista" de Alberto Blest Gana, y que fue estrenada el 10 de septiembre de 1910 en el Teatro Unión Central de la capital. Según una crónica de Antonio Acevedo Hernández, autor teatral y también director del cine chileno, la cinta tuvo como protagonista a Nicanor de la Sotta en el rol de Manuel Rodríguez, acompañándole en los papeles secundarios, actores como Francisco A. Ramírez, Filomena Flores y Carlos Prats. La prensa de la época asegura que tuvo "mucho éxito", pero no agrega nada mas.
"Manuel Rodríguez", la segunda producción, se rodó en 1920 y fue dirigida por el actor y director argentino Arturo Mario. Se estrenó en Santiago el 18 de mayo de 1920 en el Teatro Alhambra y también tuvo una buena acogida de parte del público nacional. Estaba protagonizada por el conocido actor y poeta Pedro Sienna. En los roles secundarios participaron María Padin, Isidora Reyé, Aurora Salas, Clara Pérez, Arturo Mario, Nicanor de la Sotta y Juan Pérez Berrocal, como el bandido Neira.
El relato constaba de 8 episodios en 1.900 metros de película. Entre ellos se destacan el fusilamiento del Capitán San Bruno, algunas anécdotas del popular guerrillero chileno y la actuación del bandido Neira. Los titulos intercalados entre las escenas fueron escritos en versos por Pedro Sienna.
Su realización requirió una gran labor de contenido histórico, los uniformes militares y armamentos fueron confeccionados a partir de los modelos proporcionados por el Museo Histórico Nacional y los trajes civiles fueron tomados del Album Geográfico de Chile del sabio francés Claudio de Gay. Además, por primera vez, se construyó un decorado real que representaba la fachada de la antigua Catedral de Santiago.
Pero sin duda la versión que tuvo mayor éxito fue "El Húsar de la Muerte" de 1925, la tercera película sobre Manuel Rodríguez. Realizada y protagonizada por Pedro Sienna en el rol del guerrillero, hoy pertenece a los clásicos del cine chileno y es catalogada como una de las obras fílmicas más interesante e importante de nuestra cinematografía. Se estrenó el 24 de noviembre de 1925 en los teatros Brasil, Septiembre, Esmeralda y O'Higgins.
La trama gira en torno a las conocidas y populares correrías y episodios vividas por el guerrillero patriota durante el período más difícil de la lucha por nuestra independencia, la Reconquista. Cinematográficamente, la cinta es de una vigencia desconcertante, a pesar de su mudez y de su antigüedad. El lenguaje audiovisual utilizado por Sienna es de una calidad y de una expresión visual tan moderna que en ningún caso desmerece a los ojos del espectador del siglo XXI.
De una hora aproximada de duración, las secuencias se alternan mezclando la acción, con lo cómico y lo trágico.
Esta película es la única del período mudo del cine chileno que aún puede verse gracias a un gran trabajo de conservación patrimonial que se hizo al restaurarla en 1963 en el Departamento de Cine Experimental de la Universidad de Chile bajo la dirección del cineasta Sergio Bravo. Mas tarde, la Cinemateca de la misma casa de estudios, le incorporó música incidental concebida especialmente por el compositor Sergio Ortega. En 1996 se realizó un nuevo trabajo de restauración por encargo del Ministerio de Educación y se musicalizó con la obra compuesta por el músico Horacio Salinas.
Fue declarada “Monumento Histórico” por Decreto N° 742 del Ministerio de Educación de 13 de julio de 1998.
EN ARGENTINA
Algunos de nuestros episodios históricos de la Independencia de Chile sirvieron de inspiración a la cinematografía de la república argentina, cuya historia está íntimamente ligada a la nuestra. En 1913 el director italiano Mario Gallo (1878-1945) realizó "La Batalla de Maipú" con la actuacion estelar de Enrique de Rosas.
El director Leopoldo Torre-Nilsson realizó en 1969 el film "El Santo de la Espada" que narra una parte de la vida militar del prócer José de San Martín abordando su importante actuación en el proceso de liberación de nuestro país. En esta obra actúan Alfredo Alcón como San Martín y Lautaro Murúa, actor chileno avencindado en Argentina, como Bernardo O'Higgins.
PROYECTOS ABANDONADOS
Muchas producciones de ficción de corte histórico se prepararon para ser rodadas en nuestro país y quedaron, desgraciadamente en etapa de proyecto, abandonados por distintas razones, principalmente económicas.
En los años 50 un proyecto de realización cinematográfica sobre la Independencia, tenía a Humphrey Bogart como intérprete de Bernardo O'Higgins. Algunos censores se alzaron contra la idea de que el Padre de la Patria fuera encarnado por un extranjero, se quiso supervisar el guión para cuidar la imágen del Libertador por lo que la idea fue abandonada. Jorge Délano, "Coke" habría aprobado la idea manifestado que Humprhey Bogart era "el único gringo de Hollywood que no tenía cara de gringo".
En 1967, la revista "Ecrán" anunciaba un proyecto fílmico sobre la vida de Manuel Rodríguez que sería protagonizado por el cantante Antonio Prieto. Algunos años más tarde "Chile Films", bajo la dirección de Miguel Littin en 1972 tenía en carpeta el rodaje de dos cintas históricas: "Balmaceda” y un "Manuel Rodríguez" cuya realización estaría a cargo de Patrico Guzmán, y que sería interpretada por Alejandro Cohen, pero la falta de medios obligó a cancelar esos proyectos.
En 1972, nuevamente se intentó llevar a cabo el propósito cinematográfico dedicado al popular guerillero. Esta vez fue Alvaro Covacevic quién lo encabezaba, se titulaba "Manuel Rodríguez, el guerrillero". El rol principal estaría a cargo del actor Marcelo Romo, acompañado por Nelson Villagra como el bandido Neira, Tennynson Ferrada encarnaría a Bernardo O'Higgins, Fernando Bordeau a Marcó del Pont, más Mireya Kulczewski en el papel del amor imposible del guerrilero Rodríguez.
CONCLUSION
Muchos personajes de renombre y talento han sido dejado de lado por el Séptimo Arte chileno, así como sucesos importantes acaecidos en nuestro país. Nuestra historia y la vida política y social chilena son verdaderas minas a explotar. Aunque la película histórica es una empresa ardua, porque recrear una realidad pasada es más difícil que reflejar la realidad que tenemos delante, es siempre importante para un pueblo darle vuelta a la Historia y a su propia historia para encontrar una enseñanza social o política que podemos aplicar a nuestro tiempo. Nuestros cineastas deberían tenerlo en cuenta.
* * *
Juan Carlos García Araya
Londres, 15 de Junio de 2010
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